La fotografía protagonista de este pequeño a la par que muy interesante escrito, nos demuestra que cuando un niño tiene interés por aprender algo no hay nada que pueda detenerlo. La búsqueda de las respuestas que solucionen aquellos problemas que nuestra propia realidad nos crea es lo que nos mueve. La educación debe ir enfocada en esta dirección, en darnos las herramientas que sacien nuestra propia curiosidad y no una educación como la actual que nos moldea y nos impide progresar en libertad.
Solo de ahí, salen las grandes cosas.
Ojito a las fórmulas que se aprenden los niños para realizar el ataque perfecto en su partida de la PlayStation, imaginaros a cuantos genios hemos aniquilado durante todos estos años con el sistema educativo actual.Si queremos un nuevo mundo donde la desigualdad sea un mero recuerdo de lo que fuimos, tenemos que dejar atrás la educación tradicional diseñada para perpetuar el establishment y centrarnos en desarrollar las capacidades innatas del niño, desde un pensamiento basado en la complejidad de nuestra realidad y no sólo una parte de ella.
Nuestros alumnos se enfrentan al mayor desafío al que probablemente se haya enfrentado la humanidad jamás, y nuestra supervivencia como especie depende de los niños que formemos. Ahora más que nunca necesitamos que el papel de la escuela se reinvente y cumpla su propósito para que sean capaces de superar el reto que tan amablemente, los terrícolas del presente, les estamos preparando como sorpresa final!
Si es que en el fondo, somos unos cachondos. Porque a quien no le encantaría vivir en un mundo inhabitable?

No hay comentarios:
Publicar un comentario